sábado, marzo 08, 2008

BorrajaX vs. "un infausto lecho"

Una cama normal y corriente... ¿o no tanto?


Nada... que como sigo sin tener mucho que contar, me he dicho... "pues voy a aprovechar para dar otra de mis lecciones magistrales, tan didácticas y tan pedagógicas a la chavalería"... Ésta también trata de cosas que no conviene decir a señoritas si quieres llegar a esparcir y perpetuar tu huella genética (vamos... a echar un huete).

Bien... ¡commençons!

Hete aquí que una noche cualquiera de estos últimos Pilares (octubre de 2007) en la que casualmente mis padres se encontraban de viaje (es decir, en mi casa podían entrar todas las féminas que quisieran) pergeñamos una cenica entre los coleguis del instituto en casa de uno de ellos. Como debe ocurrir (y ocurrió) en una buena comilona de mangurrianes desorejaos, además de buen comercio, hay buen bebercio, tanto durante la cena como en la sobremesa.

Tras unas buenas y abundantes (sobre todo, abundantes) copicas de espirituosos varios, comencé el proceso de reclutamiento de adeptos que quisieran bajar al Casco (zona de marcha de Zaragoza) y dio la puta casualidad que ninguno de los ¿amigos? (en ese momento me entró la duda existencial de si eran amigos o una panda de paramecios gayer) allí presentes secundaba mis planes... los unos estaban cansados, los otros que tenían que trabajar al día siguiente, los otros porque... ¡porque la abuela fuma!... “Bueno, bueno, ¡que no panda el cúnico!”, me dije... “¡¡Movilización general!!” (useasé, a llamar por teléfono móvil a diestro y siniestro)... ¡Increíble!: Mismo resultado llamada tras llamada. ¡Se mascaba la tragedia!... Yo ya había bebido hasta ese peligroso punto en el que empiezas a decirte a ti mismo eso de “¿Con este ciego tan rico te vas a ir a casa? ¡Y una mierda!” Total... que, cuando vi que no había más que rascar, y siendo que el tal Casco me pilla al lado de casa, me enganché un bus y bajé para allá. Sí: yo solo (¡hasta qué extremos de borracho perdido y patético ha llegado mi degeneración!). Hombre, es justo y necesario decir en mi descargo que, a pesar de ir notablemente ebrio, mis planes únicamente contemplaban pasar por dicha zona como una parte más del camino a mi hogar, siendo mis únicos y castos propósitos (a aquella temprana hora de la noche) ver un poquillo el ambiente y pasar de largo. Si, si... ¡Alma Candyman...! ¡¡Qué iluso!!

Dio la casualidad de que, sin comerlo ni beberlo, en la puerta de un bar al que soy bastante asiduo (perdón; del único puto bar que piso cuando bajo al Casco: La Recogida) encontréme a un conocido (nótese el deliberado uso de la palabra “conocido”: se trata de un chaval que parece muy majo y buena gente, pero que no deja de ser un amigo de amigos con el que habré coincidido cinco o seis veces en mi vida) al que, además, hacía algo así como tres o cuatro años que no veía. ¡Más que suficiente para quedarme! “Total...”, pensé, “… para meterme a un garito de marcha en el que no puedes cruzar con otra persona más de tres palabras seguidas puesto que el humo y el volumen de la música se lo impiden a las gargantas, no necesito más”. Le conté una milongaza de que había quedado hacía media hora con un colega en ese mismo bar, pero que igual ya se había pirado y blablabla... ¡y p'adentro! Bueno... la verdad es que solo me apegué a él (como descubriréis a lo largo del relato) para cruzar la puerta del local... en nada lo dejé en paz y me puse a buscar personas humanas que dispusiesen de dos agujeros a distancia Ambar (a ver si hago un post explicando qué es la distancia Ambar pero, para los neófitos, indicar que me estoy refiriendo a mujeres)

La primera víctima de la noche apareció pronto... ¿o aparecí yo a su vera?... ¡Es igual! Me encontré al lado de una chica morena que andaba bebiendo una copa. Durante unos instantes la miré, y valoré lo mucho que daría a Nuestro Señor por poder sentir sobre mis labios el roce de los suyos, comparables únicamente a pétalos de rosa que, merced a una tímida sonrisa, dejaban entrever unas perlas más brillantes que la más brillante luna llena rielando sobre un reposado mar en una queda noche de invierno... lo cual, en aquellos instantes etilico-festivos se tradujo en un “Respira, ¿no, co?...¡¡pues p'alante y a por ella!!”. Me acerqué y le dije: “¡Psss!... A ver, ¡tú!... ¡¡Inspección de sanidad!!”, le agarré el cubata y le di un trago. Me resultó de un sabor bastante desagradable y le espeté “¡Buagh, co!... esto no es ron ¿verdad?” y me dijo “Sí, sí... Es Cacique...” Ahí me di cuenta de lo mucho que habían cambiado mis gustos desde que regresé de Suecia y me convertí en un morro puta que últimamente solo churrupa “Brugal con Cola, unas gotas de limón exprimido y una pajita para remover”. Esto es lo que pido siempre en La Recogida, en abundantes ocasiones a lo largo de todos los sábados del año y bastantes jueves. Tal reincidencia ha hecho que el camarero ya me conozca y no tenga más que acercarme a la barra y hacerle un gesto con la mano para encontrarme unos instantes después con mi Brugal perfectamente servido a mi gusto. Bien, pues con esto, me acerqué a la barra, le llamé la atención y le indiqué que quería “dos” con mis dedos. Fue más que suficiente para el camarero. Ni siquiera tuve que ir a la “primera línea de barra” ni mucho menos abrir la boca: Dicho y hecho. Me acerqué, los pagué y le ofrecí uno a la damisela en cuestión, el cual aceptó de buen grado. ¡¡Niquelao!!. Había quedado niquelao y como un señor… un señor candidato a engrosar las filas de alcohólicos anónimos, porque eso de que en un bar del Casco sepan qué bebes es preocupante, pero en fin… ¡señor, a fin de cuentas! Tras esta soberbia actuación, cualquier macho humano heterosexual medianamente normal (especialmente teniendo en cuenta que el precio de un cubata es de 5'50€) se hubiera puesto a darle palique a la tipa durante toda la puta noche y meterle morro todas las veces que fuese menester hasta que la otra aceptase. ¡Un cubata da ese derecho! ¿o no?. Bueno... al menos da derecho a que la otra te aguante mecha sin importar de lo que quieras hablar, ya sea del Coche Fantástico, triglifos griegos o la insoportable levedad del ser: ha aceptado la copa y estoicamente debe poner buena cara a tus sandeces durante las siguientes tres o cuatro horas... Pero, como ya digo, todas estas disquisiciones ocurren únicamente en una mente normal. En la mía no (y ahogada en alcohol, menos): Una vez que, a cubatazo limpio, había conseguido romper el hielo con la muchacha... me piré. ¡Sí, coño! Total... ya había pagado 5'50€ a una chavala y me sentía realizado como persona humana... ¡¡Claro que sí!! ¿'Pa qué más, verdad?. ¡Ains!... Primera cagada.

Hete aquí que unos metros más allá había otras dos chiquillas desvalidas... ehm... bueno, a decir verdad, una me sacaba una cabeza y tres espaldas, cosa por otra parte no muy complicada, dada mi complexión, más bien tipo “chupa-chups de pelo” que otra cosa... Digamos entonces, para ser veraces, que había una chiquilla desvalida protegida por su guardaespaldas. Ambas tenían todo el aspecto de disponer aún de pulso, lo que las convertía en candidatas ideales para ser hembras-alfa y, por tanto, me dispuse a cortejarlas... No recuerdo con exactitud la conversación (¡qué coño!... no recuerdo una mierda de lo que les dije) excepto que en un momento dado la más... ehm... la alta... exclamó con expresión asustada “Ese negro de ahí me ha dicho que 'si quiero probar una polla más grande que las que he conocido hasta ahora'“ lo cual me llevó a hacer la reflexión de que “¡siempre hay clases, co!... Yo que (normalmente) no me atrevo a decirle 'hola' a una desconocida, y el otro ya, directamente a pollazo limpio... ¡ntchs!... cuánto me queda por aprender... dicen que el hambre espabila... ¡gran verdad, pero yo paso hambre del otro y sigo imbécil!”... Además de esto, recuerdo vagamente algún otro dato, como que la más alta había estudiado en mi misma Universidad, que la más bajita trabajaba en una residencia de ancianos (dato relevante como veréis a continuación) y poco más. El caso es que charramos durante un buen rato y entonces pensé..."¡Venga, Héctor!... ¡lanza una intentona golpista!"... “Ehm... Oye, que... que me habéis caído muy bien, y... ¡que os invito a un chupitín!” Cómo no, ellas encantadas. Me voy a acodar en la barra para pedirlo y ¡Zás! ¡Luces a todo trapo! ¡¡Nos echan!! ¡Micagonlamierda!. Bueno, pues nada ¡a la puta calle!... A todo esto, el mozo al que yo me había apegado se había largado tiempo ha, sin despedirse (tampoco es que me importase, todo sea dicho, pero es por si teníais curiosidad).

Ya en la calle empecé a decirles a las muchachuelas lo mucho que sentía no haberlas podido convidar como se merecían, y entonces, lo solté: “Oyeeeee... estooooo... ¿por qué no os venís a mi casa, que vivo aquí al lado y estoy solico, que tengo unos culines de botellas de ron y whisky de hace unos 20 ó 30 años y nos los tomamos... ¿de hace 30 años? Sí, bueno... es que mis padres no pueden beber, y por eso... ¡jé jé!... ¡En nuestra casa, el Chivas de 12 años se vuelve de 30 tranquilamente... ¡jú jú!... pero oye, que seguro que aún están buenos ¿que no, co? Que las bebidas alcohólicas, cuanto más viejas, mejor ¿que no, co?” A pesar de lo que pueda pensar un lector mínimamente inteligente aquí todavía no tenía la sensación de “La has vuelto a cagar... ¡co!”. No. Aún no. La alta decía que estaba cansada, pero que nos dejaba solos a la amiga y a mi para que “hiciésemos lo que quisiéramos” Incluso me pareció entrever, no se en boca de cual, una furtiva invitación a casa de la menos alta (o bajita) pero no se exactamente como, junto a esa invitación apareció el dato de que vivía en Torrero (para quien no lo sepa, en la otra puta punta de Zaragoza) Yo decliné amablemente esa posibilidad con algo parecido a “¿¿Coooo?? ¿A Torrero, co? ¡Pero si está en a-tomar-por-culo, número cinco!... ¡No, no, no!... Ni hablar, co, que paso...” Y aquí ya sí que sí... Mucho había aguantado sin meter la pata hasta el garganchón y no pude más: “Mira... vosotras os venís a mi casa, que está aquí cerca, nos echamos unos chupitos y luego, si os apetece, hasta podéis quedaros a dormir, porque tengo sitio... Tengo la cama de mi abuela muerta, que está de puta madre, porque es de esas como... como de hospital, que se suben y se bajan la cabecera, los pies... ¡¿que digo?! ¡¡Es mejor que la de muchos hospitales!; Mira: ésta tiene un motor y mando a distancia, y las de muchos hospitales son viejas y van con manivela, y ésta no: le das a un botoncico y ¡chhhrrrrriiiiis!... te sube las patas, y le das a otro botoncico y ¡chhhrrrrriiiis!... te las baja... ¡¡Vamos, un primor de cama!! ¡De lo bueno lo mejó, de lo mejó, lo superió!” ¡Joder, no sé!... a mi esas cosas me molan... Siempre me han hecho gracia ese tipo de camas, y me han parecido útiles que te cagas, para leer cómodamente antes de acostarse, desayunar sin tener que salir de la piltra... De hecho, como la más bajita trabajaba en una residencia de ancianos, me imaginé que le gustaría ese rollo... “geriátrico” y tal. Me equivocaba. Tras decirme la más alta que “Eso de la cama de la abuela muerta no sube mucho la libido ¿eh?” (o algo así) se cogió un taxi. Durante unas décimas de segundo pensé que la bajita iba a seguirme a juguetear con los mandos a distancia (y lo que se terciase)... pero no; no fue así. Tras verla meterse en el siguiente taxi (no dejó uno entre medias, la jodida) espetarle un “Pues sin chupitos de 20 años te has quedao” (que fue respondido con un carente de glamour y excesivamente desdeñoso “pues mira: sin chupitos me he quedao”) echar un vistazo a las sucias aguas del Ebro y sopesar la posibilidad de arrojarme a ellas pensé “¡¡¿Y lo que me voy a ‘escojonar cuando lo cuente?!!”. Con este consuelo y una incipiente sonrisilla me encaminé haciendo eses hacia mi hogar. Que ya era hora.

Reciban todos un cordial saludo, damas y caballeros.

Postdatas:
  • Lo del pulso ha sido un pequeño préstamo de Eddie Izzard. Para comprenderlo, ver entre el minuto 2 y el 3 de este video. Por cierto: gracias Xmariachi por descubrirme a este pavo. Es muy grande (y visto con subtítulos, más, porque se entiende... algo). Efectivamente, y no: en el link no hay subtítulos. ¡¡Se sienteeeee!!
  • Esto del Brugal le hará gracia a uno que yo me sé ¿eh, Sergio?
  • La historia con la primera chica ha tenido algo más de miga (toda lamentable, olvidable y vergonzosa) a lo largo de algún otro día más, pero eso es otra historia...
  • Mi pobre abuela no se murió en esa cama, sino en el hospital. La premisa era valida (la cama de mi abuela muerta) pero fue expresada torpemente. Seguramente, si hubiese apostillado que no había muerto sobre ese lecho, hubiese mojado... ¡¿Qué digo?! ¡¡Un trío hubiese habido!! Fijo. Bueno... igual no ¿o qué? En fin... eso, nunca lo sabremos...
  • Está visto que el día que yo me apunte al carnet de conducir veré un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se irán, y el mar ya no será... (Apocalipsis, 21) porque a este paso... ¡¡joer!!
  • Hablando de biblias y demás... se que por algún sitio dicen algo de "dar de beber al sediento, comer al hambriento y alojar al forastero". Bien, pues yo con estas dos últimas pavas estaba dispuesto a hacer las tres cosas (mayormente la de enmedio) ¿y así me lo pagaron?... ¡Qué malas Catódicas Apostódicas! No comprendieron la metafísica cristiana que encerraban mis acciones. Ni yo tampoco.
  • A ver si posteo más a menudo, pero es que ando bastante liado (lo juro). De hecho, este post ha estado fraguándose semanas (a alguno le resultará increible que semejante mierda requiera semanas, pero como decían en "La Codorniz" me importa 3x...)

miércoles, enero 23, 2008

¡¡Movilizate, ostias!!

... o Todos contra el canon de la SGAE. He preferido poner un título pelín más efectista para captar mejor vuestra atención.

Bien, supongo que muchos de vosotros ya habréis recibido un mail muy parecido a lo que viene bajo estas líneas, pero si este post sirve para captar a algún despistadillo de última hora, bienvenido sea.

¡TODOS CONTRA EL CANON DE LA SGAE!


SOBRE EL CANON DE LA sGAE

¿Te imaginas que cada vez que entres en un edificio le tengas que pagar al arquitecto?. Todos hacemos nuestro trabajo y no pretendemos que el del mes pasado nos lo paguen todos los meses hasta la muerte, pero nuestros "artistas" de la SGAE son especiales...

¿Te imaginas que cada vez que compres una cubertería tengas que pasar 15 días entre rejas por cada cuchillo que compres por si acaso los usas para matar a alguien? Parece que el concepto presunción de inocencia no es algo que alcancen a comprender nuestros "artistas" de la SGAE...


¡TODOS CONTRA LA SGAE!


La SGAE y compañeros (entre ellos Ramoncín, Ana Belén, Fernando Arbex...), van a hacer que ser un compositor que no escribe una sola nota sobre el papel sea algo rentable en España, y a los datos nos remitimos. El nuevo canon que se nos prepara es abusivo e injusto, y aquí van unos ejemplos:

1 ordenador con 160gb de disco duro (22 EUR de canon)
1 regrabadora de dvd's de ordenador (16,67 EUR de canon)
1 impresora multifunción (10 EUR de canon)
1 cámara de fotos con memoria para 200 fotos (9 EUR de canon)
1 reproductor de dvd de salón (6,61 EUR de canon)
1 Equipo de música de salón (0,60 EUR canon)
1 línea adsl 1 MB (35 EUR canon anuales)
200 cd's vírgenes para grabar diversos datos (50 EUR de canon)
100 dvd's vírgenes para grabar diversos datos (140 EUR de canon)

En definitiva: cualquier familia española con un ordenador pagará unos 303 EUR de canon al año. Antes no se sabía que era lo del canon, pero ahora nos vamos a enterar de sobra. Señores: esto no es para paliar los datos de la piratería. Que expliquen qué van a hacer con este dinero.

Firma si no quieres pagar esta burrada. La ley está debatiéndose en el Congreso y pronto vera la luz si no hacemos nada al respecto.


TU FIRMA SÍ ES IMPORTANTE

FIRMA AQUÍ:
http://www.todoscontraelcanon.es/index2.php?body=suscribe_nocanon_ind

Más información en: http://www.todoscontraelcanon.es

Pasa este correo si no quieres pagar a estos usureros. Necesitamos 500.000 firmas y ya llevamos mas de 200.000.

RECOMENDACIÓN: Copia y pega este mensaje en uno nuevo,no lo reenvíes que da más la lata leerlo y debemos facilitar el fin de este timo.

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Un saludo de A.I.A.M.Project (http://www.aiamproject.com/)



lunes, diciembre 24, 2007

Puente de la Constitución 2007

La cruda realidad es que en lo que aparece sobre estas líneas fue en lo que invertimos el 90% del tiempo


Pues nada… Para que luego no digan que no salen en el blog, ahí va uno con mi sector de amigos del Instituto como protagonistas.

Esto es de este pasado puente de la Inmaculada y de la Constitución (6 al 9 de diciembre), que nos fuimos a una casa brutal, en Beceite (Teruel, cuenca del Matarraña).

Básicamente nos fuimos a comer y a beber, pero también tuvimos que dar algún que otro paseo (para hacer gana de comer otra vez, básicamente) y de ellos van unas fotillos...


Días 6 y 9/12/2007: Beceite.

Como todo el mundo que haya viajado sabe, poco se puede hacer los días de llegada y de partida (aunque llegar desde Zaragoza solo cueste 1:30 horas), así que nos dedicamos a dar alguna vuelta por el pueblecillo, que es pequeño pero majete, especialmente en la parte del río.


Matarraña y antigua almazara Detalle de la almazara (mola ¿que no?)IglesietaEl Matarraña
Ojete (de puente)
La iglesia buena (pa los turistas)
La puerta de la iglesia buena
Un campo que me pareció chulo
Manolo... t'has pasao subiendo la suspensión
Con algo habrá que pasar el ternasco ¿u qué?
Otra vez la almazara chula
¡¿Ande está la comida?!
Abrevadero
Paisaje (sí, así... sin más)
Beceite
Más Matarraña



Dia 7/12/2007: Nacimiento del Matarraña.

Tras una noche en sábanas gayer que te pasas (tan gayers que cuando me desperté y me topé con esto no me asustó… demasiado) y con una resaca bastante considerable (al menos por mi parte, como demuestran las ojeras que luzco en las fotos) agarramos los coches y nos fuimos a buscar el nacimiento del Matarraña, el cual no nos costó demasiado encontrar porque está aproximadamente a 10 minutos del pueblo… Lo malo de la resaca era que afectaba notablemente mi estabilidad y hubo algún momento de tensión patrocinado por Calle 13 al subirme a los tabloncillos esos que aparecen en las fotos o al rebotar por los piedros…

¡Pero ¿dónde está el río?!Buscando pinturas rupestres¿Pinturas? rupestresQue bonico el río
¡Ay que peligro más grande!
¡¡Agüelooo!! ¿¡Has visto el Inistón!? ¡Que tengo obstrucción nasal! ¡Va a ser catarro!
El sirenito de Cópenhague
La política (y los gamberros) están por todas partes
Vértigo... sufrimiento...
¡Ay mi lumbago!
¿Que hace el mono ese tapando una foto tan maja?
Otro monicaco del Matarraña más
¡Juer! ¡Aquí el Matarraña se ha quedado en ná!
¡¡Maaa' que chochera!!
Otro coñón cañón.
Floripondios acuáticos
¡Que se note que estamos en Navidad, ostia!¿!Paha pué' maño¡?Puente precarioAireando los aires



Dia 8/12/2007: Valderrobles.

Es un pueblo bastante mayor que Beceite. Así interesante tiene un castillo del siglo XIV que, como se puede ver en las fotos, todavía no está acabado :D y la plaza del ayuntamiento, bastante maja toda ella.


Saeteras para incordiar al 'nemigo
Ay, Rapunzel, RapunzelVentanos¡'Amos, equipo!
Ventano gotico (pues no sé por qué dicen que está "gotico" sí hasta tiene el gristal)Desde el castillo (Sisa, no solo ibas a echar tu panorámicas)
El castillo (ese que aun no han terminado)
Ayuntamiento


Lo más doloroso en estos días fue el comer… En cuanto me levantaba de mi siesta de después de comer (perdón: de después de empujar con un tenedor por mi esófago la última costilla que me tocaba) se oía “Bueno… ¿qué preparamos de cena?” Y hala… ¡¡a inflarse otra vez!! ¡Ay! ¡Qué sufrimiento!... Vivía sin vivir en mí… y bebía porque no moría… ¡Fijo que cuando Santa Teresa dijo algo así fue porque acababa de irse de convivencias con las de su convento!

¡Hala!… por lo demás, mi vida igual… Cuando ocurra alguno de los acontecimientos extraordinarios que espero acaezcan en mi vida (uséase: que me ponga a buscar curro y me apunte al carnet de conducir) seréis debidamente informados. Lo que pasa es que hombre... estamos en Navidad... ponerme a hacer esas cosas justo ahora no tiene sentido ¿no?... 'Amos, digo yo...

De paso voy a aprovechar que estoy escribiendo esto en Nochebuena para felicitar la navidad urbi et orbi a los que leáis esto. Y ya puestos, felicitar también el solsticio de invierno (ocurrió el pasado día 22). ¡¡A partir de ahora los días empezarán a crecer cual penes con una peli de Jenna Jameson!!

viernes, noviembre 30, 2007

BorrajaX vs. "el avieso tapón"


Hoy he visto el tapón que aparece en la foto sobre estas líneas. Está guardado celosamente en una habitación que tiene mi padre para leer y eso (“despacho” lo llama… ¡jé!) y muchos de vosotros diréis ¿y que tiene de especial ese mugroso tape de boli Bic, ahí, muerto del asco?. Pues veréis…

Corría el año 2003 (yo tenía 22 añ-azos, vaya eso por delante) cuando ocurrieron los aciagos hechos que voy a relatar. Lo recuerdo bien, porque esto pasó mientras estaba preparando el Proyecto Fin de Carrera de mi primera diplomatura, la Ingeniería Técnica Informática, en La Almunia. Bueno, algunos sé que pondrían “Carrera”, entre comillas, pero me da igual…

Los que me conozcáis, sabréis que yo soy de esas personas a las que les jode infinito madrugar. De hecho, para mí, "el desayuno” raras veces es un bollo con café con leche… Tiende a ser dos platos y postre, usea: lo que el 90% de los mortales llamáis “la comida”, ya que siempre que tengo ocasión me levanto hacia la 1:30 o 2 de la tarde. Es raro: ando todo el día medio groggie, pero hacia las 9 de la noche me empiezo a espabilar y a la 1 de la madrugada ya estoy fresco cual lechuga. Esto, por cierto, es una putada, porque como te acuestes a las 5 y te tengas que levantar a las 10 para hacer cualquier cosa, vas todo el día jodido y encima, debes aguantar la incomprensión del resto de la gente, la cual no suele comportarse de la misma manera y cuando le dices “Buffff… estoy jodido, porque hoy he madrugado… Me he levantado a las 10” la respuesta, indefectiblemente, es: “¿¿A las 10, so mariconazo?? ¿A eso le llamas tú madrugar? ¡Desde las 7:30 llevo yo en pié!” y entonces tienes que ponerte a explicar que es que te acuestas muy tarde porque trabajas mejor de noche, que para ti levantarte a las 10 es un madrugón equivalente a que una persona “normal” se levante a las 5 y bla, bla, bla…

En fin, que los dos parrafazos anteriores son, básicamente, para decir que lo que voy a contar sucedió mientras estaba programando cosas del Proyecto hacia las 3 de la madrugada… ¡jiji!

Pues eso, que me encontraba yo, de madrugada, pensando en cómo hacer no-se-que del programa que sería mi PFC, con los huevos en una mano y un boli Bic en la otra. Como andaba aburrido, no tuve otra ocurrencia que comenzar a hurgarme en la oreja con él. La parte de atrás del boli estaba muy mordisqueada, lo cual dejaba el taponcito posterior suelto que te cagas… En un primer momento, me apercibí de la tesitura y pensando “¡Huuuuuy! ¡Qué suelto está esto!... Voy a dejar de hurgarme, no sea que se caiga el tapón y luego no me lo pueda sacar” retiré el boli de mis canales auditivos… ¡Qué chico más listo!... Bien… Pues no habían pasado ni 10 segundos cuando riqui-riqui-riqui… ¡Hurgando otra vez !… riqui-riqui-… ¡plup!... “¡¡Huy!!”… pensé yo... Saqué el boli, miré la parte de atrás… el tape… ¡que no estaba! ¡Mierda!. ¡¡Mierda, mierda, y más mierda!! Intenté sacármelo con unas pinzas viejas de depilar que utilizo para quitar jumpers de las placas y para repasarme la entrepierna cuando voy a actuar en El Madrazo (¿qué? Antes de que lo pongáis vosotros, lo pongo yo)… ¡Nada!... Me empecé a hurgar con una varilla metálica, a ver si haciendo palanca… ¡Nada!. Hasta probé a meter otra vez el cuerpo del boli, a ver si se volvía a poner el tape en su sitio… ¡Nada!. Aquello no hacía más que meterse más para adentro y comenzar a doler… ¡Mierda!. “¿Qué hago?... Me da a mi que me voy a tener que ir a Urgencias”… ¡Mal! ¡¡¡Maaaal!! “En fin”, pensé, “¡a llamar a papá, que es el que tiene los papeles del seguro!”… Entré a su cuarto y tic, tic, tic… Le piqué en el hombro. Esperé su contestación de “Gñrrefff… ¿jqué pabssaaaa!?” para decirle “Padre… ¡ tienes un hijo que es gilipollas!”. Supongo que pensaría “¡Joder!… ¡Eso ya lo sé! ¿Pa' eso me despiertas?”… Es caso es que le aclaré “Me he metido un tapón de boli por la oreja”. El hombre se levantó, adormilado, y aún hizo alguna intentona de sacar el dichoso tapón, pero nada: todas infructuosas. De hecho, aquello se estaba metiendo más para adentro y doliendo más y más…

Chungo pastel… “Pues nada… Habrá que ir a Urgencias…”. Yo estaba un tanto avergonzado con la situación, porque eso de meterse cosas por orificios faciales (lo del ojete anal ya es otro cantar) no deja de ser cosa de críos de, como mucho, ¿qué? ¿5 años? ¿6?... Y ahí iba a ir yo, con mis casi 23 tacos, a las 3 y pico de la mañana, a pedir que, por favor, me sacasen un tape de boli de la oreja. Sin embargo, yo creía… ¡que coño…! ¡¡yo sabía!!, gracias a las realistas (pensaba yo) series de hospitales que echan en la televisión (véase Hospital Central, Urgencias…) que en un hospital, cualquier día normal, atendían, como mínimo a 20 accidentados en coche, 31 quemados graves, sosegaban a un hombre que llevaba una bomba pegada al culo para volar el hospital porque su operación de fimosis había salido mal, realizaban 14 transplantes a corazón abierto... ¡ y todo con media plantilla ocupada en echar huetes en quirófanos, armarios y otros cubículos oscuros!… Es decir: yo me esperaba que entraría a Urgencias, me sentaría en una sillica y a mi alrededor andarían entrando y saliendo poli-traumatizados, todo sería un caos porque en un ala del hospital se había declarado un brote de Ébola, o Ántrax, o… ¡o Gonorrea!… Y que entonces aparecería George Clooney (o el Vilches, en su defecto) corriendo por el fondo del pasillo; esquivaría tres balazos del marido de una paciente que se le murió (no por fallo de Georgie, obviamente, pero el incomprensivo marido le culparía a él) luego haría un triple salto mortal sobre una camilla que le corta el paso, en la cual se encontraría una pobre niña huerfanita (y ciega, si se tercia) en pleno paro cardíaco y, estando en el aire, cogería un desfibrilador y la reviviría… Y que entonces llegaría a donde estuviese yo y, con voz grave y segura, me preguntaría “¿¿Qué te pasa, chico??” a lo cual, yo respondería quedamente “Ehm… Puéeeeh... quee... ¡que me he metío un tapón de boli bic en la oreja!” y él haría “¡Ras!”... Se abriría la bata cual Clark Kent convirtiéndose en Supermán, cogería unas pinzas del bolsillo de la camisa de su traje verde (modelo “cirujano-guay-que-te-pasas”) me sacaría el tape, y posteriormente se perdería entre la muchedumbre de quemados que estarían llegando porque… pues mismamente porque un dirigible se había incendiado, tras lo cual yo me levantaría sin llamar la atención y me volvería a casa, sin que nadie se fuese a acordar de que un gañán de 22 años, casi ingeniero, había ido a urgencias para que le sacasen el tapón de boli de la oreja.

Bien: Esa visión de Urgencias es total y absolutamente… mentira. ¡¡Mentira puñetera y cochina!! Cuando llegamos allí, no había ni Dios… ¡Nada! Desierto, solitario, ¡kaput!, ¡¡sin una puta jodida alma!! Por no haber, ni siquiera había alguien que atendiese a los que llegaban (que, por otra parte, solo éramos mi padre yo). Sin saber muy bien qué hacer, nos atrevimos a entrar y nos acomodamos en una sala umbría, en la que solamente estaban encendidos la mitad de los fluorescentes (¿¡Pa’ qué más!? ¡Demasiados había!… Para la gente que los iba a necesitar…). Al rato apareció por allí un celador (con ‘c’), que me abrió ficha… “Nombre, edad, que qué me ocurría”… Supongo que en “Observaciones” escribiría algo como “Ver conjuntamente ‘motivo de la visita’ y ‘edad’ = ¡gilipollas profundo!” Total que dijo: “Esperen ahí: enseguida les atenderán” Efectivamente: al poco vino un médico que me volvió a hacer pasar por el trauma de explicarle lo que me ocurría… y yo pensando “Joer, ¡pero si lo pone en la ficha! ¡¡Léasela!!... ¡¡RTFM!!") El caso es que me hizo pasar a una consulta, me tumbó en una camilla, cogió una de esas pinzas de médico (con un poco de relieve) y me quitó el tapón. En el interin aparecieron por allí el celador (con 'c') de la ficha y una pava (enfermera o auxiliar, o algo así) a la que todavía guardo resquemor porque ¡a Dios pongo por testigo que solo vino para fisgar! Bueno, el celador (con 'c') también, pero tenia derecho a vivir (y descojonarse) porque era el que me había abierto la ficha, pero ¿y la otra? ¿Por qué se quedó mirando en el quicio de la puerta durante un rato? ¿A qué fin? ¿Eh? ¿Eh? Seguro que el celador (con 'c') le había dicho: “¡¡No te vas a creer lo que nos ha llegado!! ¡Un pavo de 22 tacos con un tapón de boli en la oreja!” y vino a ver si era verdad. Para ser sincero, me gustaba más el enfoque televisivo de los hospitales que yo tenía en la cabeza: en mi mundo, se hubiesen metido a fornicar en un lavabo y a mí me hubiesen dejado en paz.

Finalmente, hacia las 5 de la mañana y tras haber ido a una farmacia a comprar unas gotas, y haber jurado y perjurado al médico que me sacó el tapón que iría a visitar a un otorrino, volvimos a casa, a dormir un poco y a dar fin a esta infausta aventurilla.

Si es que… mira que soy imbécil ¿eh?. En fin…

Es que como no tenía nada importante que contar (sigo sin trabajo y sin apuntarme al carnet de conducir) me ha parecido que esta historia igual os arrancaba alguna sonrisilla… y si no, tomáoslo como algo didáctico, para que veáis los riesgos que tiene hacer marranadas como quitarse el cerumen con un Bic mordido…

Un saludo, gente.

miércoles, noviembre 14, 2007

Luleå archipielago (Remember)


Pues es que como por tener una cuenta de Hotmail me dan un trozo-cacho de disco duro en algún servidor para colgar fotos y demás marranadas y, aprovechando que hace frío en Zaragoza y que las resacas me ponen en plan aún más melancólico, he aprovechado para subir unas fotos “remember”.

Esto es de cuando vino mi colegui el Xmariachi, en junio del 2006 a hacerme una visitilla allí al Polo. Pillamos un barquito chiquitito y nos fuimos a romancear por el archipiélago Luleåno… Y chico… ¡¡Mira que es majo todo aquello!! La pena fue que el cochino barco que pillamos era más como un autobús acuático, que solo iba cogiendo y dejando gente en los distintos pueblos, pero sin tiempo para bajar y dar una vueltecica… Creo que había alguna modalidad en la que te podías bajar y subir en diferentes islas pero como soy tonto, pues pillé el malo.

Volver a ver fotos como estas, de todo verde (que, como todo el mundo sabe, empieza en los Pirineos) me hace tener más ganas aún de irme a cascala por ahí por Europa. Bueno… y cuando veo fotos de las juergas ¡¡ni te cuento!!: si con estas mariconadas paisajísticas ya me quiero ir, ¡¡imagínate cuando recuerdo los fiestorros!! Lo malo es que para todo eso me gustaría tener en mi poder alguna que otra cosilla:
  1. El SET (Suplemento Europeo al título) que sirve para que en Europa sepan qué carajos has estudiado. Eso ya está pedido hace un mes.

  2. El carnet de conducir, que llevo diciendo que me tengo que apuntar aproximadamente 2 meses y mira… aquí seguimos, de vida contemplativa (contemplando como crece el callo de ciertas partes de mi anatomía de tanto tocármelos… ehm… tocármelas). Lo que pasa, además, es que como sé que estudiar el carnet me va a aburrir, me pongo a hacer cualquier otra cosa con tal de no hacerlo: ahora ando mirándome cosas de la certificación SCJP de Java, que igual me la saco y todo.

  3. Una minúscula experiencia laboral: resulta que fui a una academia en la que dan cursillos del INEM, para ver si me apuntaba a alguno, y allí me pidieron el curriculum y una señora me hizo una “entrevista”; bueno, pues al ver el CV, me dice “- Mmm… veo que el apartado de “experiencia” queda un poco vacío… Este sería el punto flaco de tu currículum…” Y yo pensando… “¡Jo!… ¡y tan “flaco”!… Como que es transparente” Total, que la moza me dice: “- Bueno, a ver… Que no hace falta que sea algo relacionado con la informática. ¿No has trabajado, por ejemplo, de camarero en un bar, para sacarte unas perricas?” y yo “- Que no, que no” La otra erre que erre (creo que un poco incrédula) "- Peroooo… ¿ni dando clases particulares a críos?” “- ¡Que no!” Total que ya me suelta: “- Peroooo… ¿Me quieres decir que con tus 27 añazos (¡así!: “añ-azos”)… no has trabajado nunca en nada?” y yo: “- Pues no” y me dice “- ¡Jodo! ¡¡Pues si que te lo has montado bien!!” “- Pues ya ve”… De todas formas, ese diálogo me hizo ver que un poquito de experiencia nunca viene mal, así que a ver si cojo cualquier cosilla, que no me suponga mucho esfuerzo pero me sirva para que el apartado “Experiencia laboral” no quede tan desangelado… No sé… Que se vea “algo” ahí, aunque sea una caquilla…

¡¡Un saludo a todos!!

jueves, noviembre 01, 2007

Descojones etílicos













Esto va para el Magnetic... Es que ayer era fiesta de guardar, oye...

Version grande que te cagas de las páginas: Página1 Página2